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La paz, la estabilidad y la seguridad en la región del Mediterráneo, así como el estrechamiento de las relaciones con los países que la forman, ocupan un lugar prioritario dentro de los objetivos de la Política Exterior española. En coherencia con esa prioridad, desde la Conferencia de Barcelona, en 1995, en que se puso en marcha el Proceso de Barcelona, España ha desempeñado un papel central en el proceso de construcción y consolidación de la Asociación Euro-Mediterránea. En la Cumbre de París de julio de 2008, el Proceso de Barcelona se transformó en la Unión por el Mediterráneo, cuyo Secretariado Permanente tendrá su sede en Barcelona, consagrándose así ese papel central de nuestro país en la Historia de la Asociación Euro-Mediterránea.
Dentro de la arquitectura institucional de la Unión por el Mediterráneo, el Secretariado Permanente destaca por la importancia de su papel, ya que tiene como tareas principales la identificación, selección y gestión de los Proyectos de Cooperación de la Unión. La creación del Secretariado responde directamente a la doble necesidad de dar continuidad a los trabajos de la Unión por el Mediterráneo, y de potenciar su visibilidad, de modo que los ciudadanos puedan percibir con más claridad los resultados de la Cooperación Multilateral en el Mediterráneo. La elección de Barcelona como sede del Secretariado es, por tanto, la mejor expresión del compromiso de España, y de la propia ciudad de Barcelona, con el Mediterráneo, al situarse en nuestro país el órgano que representa y centraliza los trabajos de la Unión por el Mediterráneo.
Al efecto de proveer a la sede del Secretariado de un inmueble apropiado, la Generalidad de Cataluña ha ofrecido cederle el uso del Palacio de Pedralbes, cuyas obras de acondicionamiento ya están casi terminadas. Sin embargo, está aún pendiente el amueblamiento de las instalaciones, que deben estar operativas a la mayor brevedad posible, para que el Secretariado pueda comenzar a trabajar tan pronto como se adopte la decisión política que le permita comenzar a desarrollar sus funciones, lo que está previsto que ocurra en los próximos días.
Por otra parte, dado que la Generalidad de Cataluña ha aportado el Palacio de Pedralbes para la Unión por el Mediterráneo y que ha ya realizado en él obras de adecuación, por razones de proximidad geográfica parece pertinente que sea aquélla la Administración que se ocupe de la compra e instalación del mobiliario básico de la sede en cuestión.
Con la transferencia ahora propuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación contribuirá de forma directa a hacer posible la urgente puesta en marcha del Secretariado, que es uno de los objetivos de la Presidencia española de la Unión Europea, y una responsabilidad que incumbe a nuestro país, al albergar la sede del Secretariado.
Por ello, entendiendo... »